Secciones
:

Opinión de Cuauhtémoc González Valdez: ¿La quiebra multimillonaria del Isssteson?

Staff laciberprensa.com

 

Por Cuauhtémoc González Valdez

Hermosillo, Son.- El Isssteson, como organismo público descentralizado del Estado de Sonora, atraviesa por una grave crisis financiera provocada por el daño patrimonial a sus arcas de seis mil 101 millones de pesos, cometido durante la anterior administración estatal encabezada por Guillermo Padrés Elías, aunque ya arrastraba quebrantos económicos previamente a dicho periodo, que pone en seria duda su viabilidad y supervivencia actual y de los próximos años.

Dicha problemática grave del Isssteson requiere una solución integral, con la participación decidida del actual Gobierno de Sonora, la dirección general de ese Instituto y de todos los organismos que lo integran, para que siga prestando sus servicios médicos, entrega de medicamentos y otorgando las pensiones, jubilaciones y prestaciones en general, sin dañar más la salud y economía de sus miles de trabajadores afiliados y de sus familias.

El reloj marca el tic tac tic tac y ya no puede soslayarse la atención y la búsqueda urgente de una solución integral al caso del Isssteson. De no hacerlo los directamente involucrados, las consecuencias negativas serán inéditas y de grandes proporciones para sus miles de afiliados.

Como parte de una posible solución al serio problema del Isssteson, deben contemplarse primeramente las demandas de que se reintegren los miles de millones de pesos que lo tienen “quebrado” y se castigue a quienes resulten culpables del desfalco, sea quien sea, además de inyectarle -mientras tanto- recursos públicos para implementar un plan gradual de rescate integral de la situación en que se encuentra, que se establezcan metas reales de corto, mediano y largo plazo, y sin que se pretenda que dicho rescate recaiga en las espaldas de los trabajadores, que no son culpables de la corrupción que ha campeado en su funcionamiento, no sólo en la administración de Padrés Elías, sino también en anteriores a ese periodo de gobierno.

El boquete financiero

Hace casi dos años, el 18 de noviembre de 2015, el director general del Isssteson Enrique Claussen Iberry, dio a conocer en forma pública “un presunto daño patrimonial” a las finanzas, infraestructura hospitalaria y al fondo de pensiones y jubilaciones de dicho Instituto de seis mil 101 millones de pesos, según un comunicado oficial del Gobierno de Sonora emitido al respecto.

 

En esa ocasión, el funcionario del Isssteson también reveló que presentaron las primeras cinco denuncias ante la Fiscalía Especializada en Hechos de Corrupción “tipificadas por los presuntos delitos cometidos por ex funcionarios de la anterior administración”, sin que proporcionara la identidad de las personas a las cuales se había denunciado.

Claussen Iberry señaló además que, del monto total de irregularidades detectadas por 6 mil 101 millones de pesos, se encontraron que 17 millones serían investigados por el órgano de control interno del Instituto, cuatro mil 171 millones por la Fiscalía Especializada Anticorrupción y mil 913 millones por la Secretaría de la Contraloría General del Estado.

Especificó que en el caso del Fondo de Jubilaciones y Pensiones del Isssteson se encontró, al mes de septiembre de 2015, un déficit de tres mil 258 millones de pesos y apenas en caja 87.9 millones, cuando de acuerdo a cálculos actuariales debería haber disponibles cuatro mil 185 millones de pesos. Claussen Iberry descartó en aquel entonces que dicho escenario pusiera en riesgo el pago de salarios a pensionados y jubilados y consideró que "conociendo la sensibilidad de la Gobernadora Claudia Pavlovich, esto no va a pasar’”.

El funcionario también explicó que el manejo financiero y administrativo del Instituto en la administración pasada fue realizado de manera irregular e ineficiente “por lo que hoy tenemos un ISSSTESON quebrado por la corrupción y habrá consecuencias por ello”, aseguró Claussen Iberry.

 

Problemática generalizada

Estos antecedentes expuestos por el Director General del Isssteson, Enrique Claussen Iberry, sirven para contextualizar la problemática actual de dicho Instituto y las repercusiones negativas que ha provocado en su desarrollo, en los ámbitos de los servicios médicos, de entrega de medicamentos y de las aprobaciones de las pensiones y jubilaciones de los trabajadores en general y, en específico, de los académicos del Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad de Sonora (STAUS).

Sin embargo, esa problemática que tiene postrado financieramente al Isssteson, no sólo repercute en forma perjudicial en los académicos del STAUS, sino de los demás trabajadores afiliados y sus familias derechoahabientes, como lo patentizaron recientemente ante los diputados Flor Ayala y Javier Villarreal, presidentes de las Comisiones de Hacienda y del Trabajo del Congreso del Estado, respectivamente, los dirigentes de los sindicatos del ITSON, Cecytes, Universidad Estatal de Sonora, STEUS y STAUS, entre otros, agrupados en el Consejo Sindical y Social Permanente del Estado de Sonora. Es decir, la crisis financiera acumulada que atraviesa el Isssteson afecta a la generalidad de los trabajadores afiliados a dicho instituto y no es exclusiva de una institución u organización en particular.

En esa perspectiva, y de manera sintética, el Isssteson requiere de soluciones para cada una de las instituciones y sindicatos afiliados pero, sobre todo, necesita una solución integral para rescatarlo financieramente y darle viabilidad en sus servicios médicos y de farmacia, así como de las pensiones y jubilaciones y de prestaciones en general. Dicha solución integral tiene que implicar además, como ya mencionamos anteriormente, resarcir el daño patrimonial perpetrado en anteriores y en la pasada administración del gobierno del estado.

Todos los sindicatos afiliados al Isssteson -entre estos el STAUS y STEUS- deben tener derecho, además, a participar en la Junta Directiva de ese Instituto para evitar que en el futuro exista opacidad, ineficiencia y latrocinio en su operación, que les ha afectado enormemente en las últimas décadas y que ya no desean que eso siga ocurriendo impunemente.

 

Al respecto, dicha problemática del Isssteson ¿cómo ha repercutido en el caso de la Universidad de Sonora y en, específico, entre los académicos del STAUS? ¿Cómo han abordado su análisis e implementado acciones los académicos sindicalizados y la dirección sindical? ¿Cuáles son los escenarios y propuestas de solución? En el próximo artículo de opinión abordaremos tales aspectos. Hasta pronto. (Continuará)

 

 

 

Comentarios